La operación de pecho es la intervención quirúrgica más demandada del mundo de la cirugía estética. La más conocida es la de aumento de pecho, aunque existe una gran variedad: elevación, reducción, reconstrucción y otros tratamientos que, a veces, creemos que no tienen solución. Sin embargo, la cirugía de pecho ha evolucionado notablemente en los últimos años para satisfacer los objetivos y necesidades de las mujeres.

¿Cuáles son las principales cirugías de pecho?
Dentro del amplio abanico de posibilidades que ofrece una intervención de pecho, hay tres que son las más destacadas: mamoplastia de aumento, reducción de mamas y elevación de senos. La primera, tal y como indica su nombre, consiste en incrementar el tamaño de los pechos. Esto se puede hacer con diferentes tipos de prótesis, ya sean de silicona, de suero salino o con grasa propia, una de las últimas revoluciones gracias a que el cuerpo no produce rechazo a dicho implante.
Por otro lado, en la reducción de mamas se extrae parte del tejido mamario para reducir el tamaño de las glándulas mamarias. Esta intervención suele llevarse a cabo, principalmente, para eliminar el dolor de espalda que conlleva el peso de los senos demasiado grandes. Asimismo, suele realizarse por motivos estéticos, ya que, también debido al peso y la fuerza de la gravedad, los pechos se caen, perdiendo su forma y aspecto naturales.
Dicho esto, tanto el aumento como la reducción de senos pueden combinarse con una intervención de elevacion de mamas o mastopexia. De esta forma, se devuelve al pecho una posición natural y corrige su caída.

¿Y si mi problema no es de tamaño?
Aunque las anteriores cirugías son las más demandadas, no son las únicas que existen. Hay otras operaciones cuyo objetivo es tratar anomalías que pueden sufrir los senos. Estos problemas a veces se desarrollan durante la etapa de la pubertad y, otras, tras el periodo de embarazo y de lactancia.
Entre estas intervenciones de pecho, encontramos las siguientes: mamas tubersosas, que se caracterizan por su crecimiento hacia adelante, mientras que en la parte inferior y media no crece. Por otro lado, también hay tratamientos no solo para glándulas mamarias en sí, sino para el pezón y la areola. Por ejemplo, la hipertrofia de pezones, que presenta una proyección excesiva; la reconstrucción de pezón, que se realiza tras una reconstrucción de mama después de una mastectomía; el pezón invertido, en el que el pezón se encuentra hacia adentro; o la reducción de areola, que se lleva a cabo cuando la zona oscura alrededor del pezón parece desproporcionada respecto al tamaño del seno.

Por otro lado, la asimetría de pecho es muy común, aunque hay diferentes niveles. En el caso de que este sea muy notable puede afectar a la autoestima de la mujer que la sufre, por lo que se recomienda llevar a cabo la operación estética.
Por último, aunque se cree que la cirugía de pecho es solo para mujeres, también hay hombres que pueden necesitarla. Cuando las glándulas mamarias se desarrollan más de lo excesivo en un hombre y se asemejan a los senos de una mujer, se lleva a cabo la operación de ginecomastia, con la que se elimina el tejido mamario y se da un aspecto de pectoral.
Si tienes alguna duda sobre alguna cirugía de pecho, no dudes en contactar con nosotros. En Mamma Surgery te daremos toda la información que necesites para que elijas correctamente la operación que necesitas.









